Él escribía y ella estaba, que ya era mucho. Aquellos fueron buenos días. El escritorio se colmaba de hojas, de recortes y de libros, formando altas murallas todo alrededor de la máquina de escribir; murallas cuyas torres eran coronadas casi inevitablemente con tazas vacías y ceniceros despintados de plomo.
–Me duelen los dientes –dijo ella. Martín se dio vuelta sobre la silla. La miró largamente con el mentón apoyado sobre el respaldo de madera.
- ¿Los dientes?
-Sí, no me pasaba desde que era chica, cuando todavía vivía con mamá. Es un dolor terrible, te juro.
-Qué raro. ¿Y fuiste a ver a un dentista o algo?
-No, son esas cosas que se van solas. Una vez me dolían tanto, tanto. No me voy a olvidar más. Para variar, mamá no estaba. Mi abuela me acarició el pelo un montón de tiempo. Todavía me acuerdo, me dijo que no eran los dientes los que me dolían, sino las palabras que no me había animado a decir y que todavía tenía en la boca.
Los dos se quedaron un rato en silencio.
-Para mí que apretaste mucho los dientes mientras dormías.
Martín se paró y le dio un beso en la frente. -¿Querés una aspirina? –le preguntó.
–Dejá. Seguro que en un rato se me pasa.
Etiquetas: literatura de artesano
hagamos una cosa, firmemos un pacto de paz en donde ya digamos adonde y cuándo será el próximo encuentro.
¡mira que llevo el libro para terminar de escribir!
tengo miles de ideas acumuladas. (¡uf!)
claro, no te enteraste de mi virus hepático que desencadenó gastritis.
jajajajajja.
encima, no sabés. te voy a llevar un regalito diminuto que es magnífico. tiene un olor... indescriptible.
abrazo-te.
besotes
Saludos!
no es q volvi, no se, escribi, y subi. y.. me parecio mejor no dejarle comentarios a ninguno de mis bloguers compañeros antiguos con los que soliamos leernos mutuamente, para ver qué sucedía.
y a pesar de q hace ocmo 1 año q no piso mundo blog, subi, y me han dejado algunos comentarios... lo cual puede ser solo casualidad, como puede ser q de vez en cuando seguian entrando para ver que onda.
en fin. gracias por pasarte.
lei algunos de estos mini relatitos de martin y maria. me han gustado. forman parte de algo más grande, una novela? una mini novela? un cuento largo quizá?
el q más me gusto fue el de Strindberg porque me hizo reir muy mucho, y porq me vi en el pers. de maria, lo cual es bueno. es lo que precisamente hace llegar al lector.
bueno, veo que tenes más blogs linkeados y más cantidad de comentarios en los textos que lo recuerdo tenias. asi que supongo que el blog ha progresado. lo cual me parece muy bien.
hay me siento tonta, hablo como tonta.
chauu
(Dentro de poco no tendré con quien compartir el café de la mañana... entonces, te leeré).
Abrazo.-
Las verdades a veces pasan desapercibidas
Muy bueno!
tenemos q arreglar por lo de la bufanda, besotes!
y si,... son las cuatro de la mañana porq toy terminando un tp de grupos...
Tomas en el medio de esa hermosas cosas que escribis me sale la musica del real madrid, porrrfavor
Yo encima vivo en Espana
me haces pegar cada susto...
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