jueves, julio 10, 2008

Sobre la cama

Podía adivinarse en los colores de su música. María tocaba el violín con los ojos cerrados; esa era su forma de dejar de ver para reproducir, para actuarlo todo de nuevo. Y la música cortaba el silencio. Era una firme declaración de voluntad.
No había regularidad en la práctica: Sencillamente ocurría. Podían pasar días o semanas en las que María parecía haberse olvidado por completo de su violín. Y si bien durante estos períodos no hablaban del tema, Martín pensaba secretamente en él, cual si meditara en un misterio, preguntándose cuándo. Entonces ocurría nuevamente, como un fenómeno natural sobre el cual ninguno de los dos tenía el control.
Él asistía con pasividad. Dejaba lo que estuviera haciendo y se tiraba en la cama a fumar, mirando el techo. Con sus ojos cerrados, los dos se encontraban del otro lado, en ese plano particular donde las aguas se agitan de acuerdo al movimiento de su arco. Tiernas caricias o numerosas y ligeras heridas sobre su pecho, todo dependía de la música. Y luego, sin decirse una palabra, chocaban en la cama y hacían el amor en silencio. La disculpa, la culpa o el reencuentro que ella le rendía. Martín ignoraba cuál de todas ellas, pero sabía que una cosa guardaba relación con la otra. Ahora era él quien reactuaba en la piel de ella, como una réplica a su música, sus propios reproches y caricias.
Aquel sexo era el cuidado de las heridas que ella misma le había causado, y a la vez, la entrega, el dejarse lastimar sobre la cama, como hacen los que aman y odian a la misma persona.

17 comentarios:

Unknown dijo...

volvi! hace un tiempito que no pasaba y fue muy lindo encontrarme con este texto.
es muy hermoso,muy tierno,con palabras cuidadas,hiladas de una forma que crea una atmosfera distinta,poetica.
te felicito,besos

María dijo...

"María tocaba el violín con los ojos cerrados; esa era su forma de dejar de ver para reproducir, para actuarlo todo de nuevo"

..su sensibilidad deja las letras en un equilibrio tan exacto que me da miedo cometar!serecontraagradece!

O_o dijo...

Maga! te extrañaba. Te leí, pero no comenté. Prometo ponerme al día.

Los besos son para vos.

O_o dijo...

No tenga miedo, merru. Estos párrafos y los demás son suyos.

Claudia dijo...

Tambien siento que ante tanta belleza en las palabras sobra el comentario.
Saludos!

Especialista en cosas dijo...

Tomás: Como siempre, bello. Siempre es un placer pasar por acá y encontrar tus palabras tan...
Y yo tan sin palabras para describir lo que esta hermosura me transmite.
Saludos mil!

P dijo...

Todo el mundo sabe cómo es un partido de tenis entre dos personas. ¿Pero cómo sería un partido de tenis entre una persona?

mechiz dijo...

como los quiero a Maria y Martin...
todos son Martín, todas somos María...
tan humanos...

una vez mas: hermoso
saludos!

Anónimo dijo...

"dejarse lastimar sobre la cama, como hacen los que aman y odian a la misma persona".

Asi es, para el amor hay que morir inevitablemente un poco.
El eros y el thanatos revolviendose sobre una cama

°ClubDaMambo dijo...

me "avasallan" los comentarios (esta bien escrito?), sobre todo porq ni siquiera se como se escribe bien esa palabra..

pero q hay , me gustó como tantas otras cosas q pones aca, solo q esta en particular habla de algo q sabemos , no chicas no hago el amor musicalmente con tom...

o si?...


(!)

O_o dijo...

No, Claudia. La belleza la ponen uds. Estas son palabras, nomás.

O_o dijo...

Mangosta, bella como siempre.
Gracias por visitarme.

O_o dijo...

No sé, palbo. ¿Aburrido? ¿O será como jugar solo al frontón? Ni idea.

O_o dijo...

¡Mechiz! ¡El saludo te lo devuelvo con besos y todo!

O_o dijo...

El amor y la muerte son esas dos cosas privativas de la vida. Y van juntas.

O_o dijo...

..o sí?


pasen por el club del burro que se puso interesante.


in
te
re
san
te.

Margot dijo...

tomás, vuelvo e insisto: tus palabras son encantadoras. si fueran tangibles, me las imagino llenas del polvito que campanita desprendia cuando volaba. simplemente preciosas, perfectas. que hermosura que pueda leerte.